Turboram y la viennoiserie: cuando el horno trabaja a favor de la técnica

Los croissants y pains au chocolat están entre los productos más deseados de la panadería profesional. También están entre los más exigentes. La apariencia puede parecer simple, pero quienes trabajan con viennoiserie saben que cada hornada pone el proceso a prueba. Laminado bien ejecutado, fermentación correcta y, sobre todo, un horneado capaz de respetar todo lo que se construyó antes.  Es exactamente en este punto donde el horno deja de ser solo un equipo y pasa a ser una parte activa de la técnica. Para la viennoiserie, no basta con calentar. Es necesario controlar el aire, la temperatura, la estabilidad y la repetibilidad. Y es con este propósito que fue concebida la línea Turboram, de Ramalhos.  La viennoiserie exige más del horno  A diferencia de los panes comunes, los croissants y pains au chocolat dependen de una expansión controlada. La mantequilla necesita separarse de la masa en el momento correcto, creando vapor interno que abre las capas sin deformar la estructura. Cualquier exceso de ventilación, variación térmica o distribución desigual del calor compromete el resultado.  Por eso, los profesionales de la pastelería saben que la elección del horno influye directamente en:  Ladefiniciónde las capas   • La ligereza de la miga   • La uniformidad del color   • La crocancia final    El Turboram fue diseñado precisamente para responder a estas exigencias.  Ventilación ajustable: el corazón de la viennoiserie  Uno de los principales diferenciales del Turboram es el control […]