MiPan: la tecnología al servicio de una tradición que empezó en 1980
Hay historias que explican muy bien por qué la tecnología y la tradición no están en bandos opuestos, y la de MiPan es una de ellas, porque detrás de esta panadería hay más de cuatro décadas de oficio que hoy conviven con equipos de última generación sin que una cosa le reste valor a la otra.
La historia, como la cuenta su propietario, Carlos Otegui, empezó en 1980, cuando su papá llegó de España y adquirió una panadería que ya existía, en parte porque la familia venía del mundo de las harinas y los molinos de trigo, de modo que el vínculo con el pan estaba presente desde mucho antes, y desde entonces el negocio fue cambiando con los años, con transformaciones que él considera positivas en su conjunto.
Una de esas transformaciones es la que define el presente de MiPan, y tiene que ver con la apuesta por la tecnología, porque la idea, explica Carlos, es poder concentrar la mayoría de los productos en un solo lugar y, sobre todo, lograr que la operación dependa menos de una mano de obra altamente especializada, algo que para cualquier panadería en crecimiento representa un reto muy real.
Es en ese punto donde aparece Ramalhos, ya que con equipos que permiten cargar recetas mediante programas MiPan busca que casi cualquier persona pueda operar el proceso y obtener el mismo resultado, lo que en la práctica se traduce en consistencia, es decir, en la posibilidad de repetir la calidad sin que esta dependa exclusivamente de la experiencia de quien está frente al horno. “Esa es la idea que nosotros tenemos”, resume.
Pero la tecnología, advierte, no lo es todo, porque los equipos nuevos traen consigo otro beneficio que tarda un poco más en notarse, que es el ahorro de energía, y en el caso de MiPan, que trabaja con gas, la reducción ha sido importante aunque se trate de un ahorro que, como él mismo dice, no se ve de primera mano.
Esa observación encierra una idea interesante sobre cómo evaluar una inversión, y es que los equipos pueden parecer más caros al principio, pero el cálculo cambia cuando se mira en el tiempo, porque, en sus palabras, “mes con mes vamos consiguiendo esos ahorros, sobre todo en la parte de energía”, y es justo ahí donde una decisión que parecía costosa se revela como una inversión que termina pagándose sola.
Con todo, lo que más se repite en su relato no es la tecnología ni el ahorro, sino la calidad, porque para Carlos la parte más importante de la filosofía de MiPan es mantener una calidad constante y no abandonar esa filosofía, y es precisamente esa coherencia la que da sentido a todo lo demás, ya que la tecnología no llegó a MiPan para cambiar su identidad sino para ayudar a sostenerla.
Esa forma de entender las cosas conecta con la manera en que Ramalhos México concibe su papel, porque el objetivo nunca es que el equipo sustituya el trabajo del panadero, sino que lo respalde y le permita expresar mejor lo que ya hace bien, manteniendo la consistencia incluso cuando la operación crece.
MiPan, además, no esconde su orgullo por lo que ha construido, y a la conversación sobre tecnología y procesos se suma el trabajo que han hecho en el diseño de la tienda, reconocido incluso con premios de arquitectura, de manera que, fiel a esa filosofía de puertas abiertas, Carlos cierra con una invitación sencilla: conocer MiPan y la casa que han levantado a lo largo de los años.
La historia de MiPan resume bien una idea que vale para toda la industria, y es que la tecnología tiene más valor cuando ayuda a cuidar lo esencial, porque más de cuarenta años después de aquella panadería que el padre de Carlos compró en 1980, la tradición sigue intacta, solo que ahora cuenta con mejores herramientas para sostenerse.
FAQ
¿Qué es MiPan?
Es una panadería mexicana fundada en 1980 por la familia Otegui, con raíces en el mundo de las harinas y los molinos de trigo, que hoy combina su tradición con tecnología de última generación.
¿Qué papel juega la tecnología en MiPan?
Permite concentrar la producción, cargar recetas mediante programas y sostener la calidad sin depender exclusivamente de mano de obra altamente especializada, ganando consistencia en el resultado.
¿Por qué Carlos Otegui menciona el ahorro de energía?
Porque los equipos nuevos, aun pareciendo más costosos al inicio, generan ahorros importantes con el tiempo —sobre todo en energía para quienes trabajan con gas— que terminan compensando la inversión.
¿La tecnología cambia la identidad de una panadería?
En el caso de MiPan no la cambia, porque la tecnología llegó para sostener su filosofía de calidad y no para sustituirla, que es justamente como Ramalhos México entiende su papel.
¿Se puede visitar MiPan?
Sí; fieles a su filosofía de puertas abiertas, invitan a conocer sus instalaciones, reconocidas incluso con premios de arquitectura.


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